Dicen que los anticonceptivos liberaron a la mujer del yugo sexoprocreativo en los 60´, que al fin las mujeres pudieron disfrutar del sexo y toda esa maraña de mentiras creadas del boca a boca. Yo no sé cómo es tan fácil hacer creer al mundo que una cosa tan compleja como el sentir femenino, pueda expresarse de manera tan concreta. Tal como los ganadores escriben la historia de la guerra, yo me pregunto quién escribe sobre los grandes sentires de las mujeres. Finalmente, la afirmación es tan concreta que inevitablemente crecemos pensando que la cosa es así.
Yo no creo que el placer del sexo tenga tanto que ver con la posibilidad de reproducirnos, por ello creo que la mujer no empezó a disfrutar ni a liberarse desde que empezó a tomar píldoras.
Bueno, pero todo este bla bla no es para decir que estoy en CONTRA de los anticonceptivos. Nah que ver niña, sino que lo que me ha hecho reflexionar en esto es que hace dos meses dejé de tomar mis anticonceptivos y ha sido una revolución.
Primero que todo, llevo casi dos años tomando un anticonceptivo que además de prevenir el embarazo me causa efectos raros en la personalidad y ahora que dejé de tomarlos me siento... me siento otra.
Y bueno, no sé, me gusta esta nueva yo, me siento como una llama caminante. Lo que en Brasil llamarían una GATA.
Y ahí la gatinha caminando por aquí y por allá, más violenta, más dura y mucho más segura de mi.
Pero no me interesa tener más hijos hasta los próximos 10 años.
Y ahora en la disyuntiva:
Gata o madre???
He ahí la cuestión.
Segundo, el yugo sexocreativo se mantiene forever, o sea, el yugo de la maternidad jamás freno su avance y a pesar de que se controla un poco el mambo, o sea, aunque ahora tengamos menos hijos y todo eso, seguimos siendo para los medios unas mujeres destinadas a procrear. Peor que para los medios, para el mundo.
Y odio eso, me carga el post natal de 6 meses. O sea, amo a mi hijo y todo, pero me apesta la maternidad. Ya no me interesa que se mal entienda (asumo que cada vez que lo digo todos me miran feo). Cada cual con su visión, pero ME CARGA el concepto. Soy madre cuando corresponda. El resto del tiempo simplemente soy la maru y no más.-
Comenzaré por decir que tengo la culpa, toda la puta culpa de dejar de escribir, de dejar de pinchar cada comentario ajeno con una opinión aguda y dura. No me di ni cuenta cuando mi vida de conviviente en pecado y la maternidad, más esa estúpida misión femenina de ser la súpergirl que hace todo y nunca falla, se convirtieron en asesinos de algo profundamente mio y vulnerable como lo es la expresión.
Nunca pensé que podía pasar.
Pero pasó.
y ya pasó.
VOOORRRRRRRRRRVIIIIIIIIIIIII
Y aunque nadie me lea será, seré y retomaré el mando de este blog.
Primero que todo debo comentar que mis temas de la semana son: verguenza de reguetón, rechazo en la cara y volver a uno mismo.
Y parto al revés, o sea, comienzo diciendo que nunca imaginé como el amor te hacía cagar como persona, o sea, más que el amor, el hecho mismo de ponerse a pinchar a pololear y todo lo que pueda venir después. Hablaré por mi y luego empiezo con el clásico: tengo una amiga a la que... blablabla.
En mi caso pasó que me enamoré y me puse estúpida, hubo momento en que no pude estudiar de puro enamorada, tonta del tipo: ah? qué dijo? Y luego empezó una cosa más profunda, esa de compartir vida y opiniones tan influyente que sin querer queriendo dejé de hacerlas y plaf. cooperativa.cl
Por suerte, a veces llega ese momento en que uno para el mambo y pone las cosas en orden, el amor en algún momento te tiene que traer de la estupidez a la lucidez. Yo volví, TARDE, pero volví.
Hoy pienso en cómo poder controlar eso, y ahora por fin entiendo esos comentarios sobre enamorarse como pendeja. Yo soy de esas, estilo la gordita de carrusel.
Lo bueno de llegar al momento de lucidez es que al fin creces para valorar el tiempo a solas, las actividades que expresan tu individualidad y bueno, dejar de pensar en el otro como si fuera lo único que hay en el mundo. Esto se aplica también para las personas que se enamoran de su trabajo o de su perro.
Y ahora hablaré de las clásicas amigas, bueno, casi todas se han puesto a pololear, o se han casado y PLAF, las perdimos forever. La show en su primer pololeo de verdad fue la abducción misma. Qué penca eso, me carga.
Por eso paso al tema dos, el rechazo como una gran bofetada en la cara. Hoy en mi nostalgia de ex obesa y ex alcohólica pienso en aquel chiquillo que me ha rechazado desde hace 7 años aprox. (incluyendo facebook). Es esa bofetada en la cara que significa tomar conciencia de que alguien no te quiere en la vida, que no quiere ser tu amigo, mucho menos algo más.
Pero no es el concepto de un rechazo amoroso simplemente, es esa weasúper fuerte dentro del ego-corazón-mente que se chupa y se va a negro absorbiendo el rechazo.
En el fondo es el momento en el que lo que parece súper cotidiano toma su peso real, porque hablar sobre alguien que le cae mal o que penca es una persona es trivial en una conversa en la que - obviamente - la persona no se encuentra. Pero con el peso real de ello, me refiero a que la persona integre ese rechazo y lo convierta en algo dentro de si.
Hay gente que lo convierte en pena, otros en rabia y bueno, yo todavía no sé en qué lo convierto porque sigo mandando invitaciones que rebotan, con ello reflexiono diciendo: me habré pegado la cachá:
N.O.T.E.Q.U.I.E.R.E.N.A.H.I.
Y es brígido, es súper duro. Especialmente si lo analizas a las 3 am. Un horario en el que todos debiéramos hacer una auto -observación, porque a esa hora el sueño nos baja barreras mentales, a esa hora se puede abrir el corazón. En efecto, el silencio y el cansancio hacen salir temas realmente relevantes y sin dudas creo que es la mejor hora para hacer el amor. Y amor con corazoncito y sin corazoncito.
Después de las 12pm se empiezan a bajar las barreras.
Con esto me acordé de un viaje en un jeap hacia la chapada diamantina en Bahía en Brasil, el Jeap era el único medio de transporte y lo esperé durante horas, llegó de madrugada y nos llevó a través de quebradas en el lugar más rural que he visto en mi vida. Yo tenía tanto sueño que cabeceaba brígidamente, pero me mantenía despierta porque tenía tanto miedo de morir en un accidente. Eran las 3 de la mañana y en ese estado semi conciente aparecían bicicletas en el camino que se cruzaban y plaf un movimiento brusco del cuerpo y cachaba que eran ramas. Alucinación del sueño lo bauticé.
Y bien, eso pienso y el tercer tema del día es sólo una cápsula sobre por qué me da TANTA verguenza que me guste una canción de reguetón o bachata. Decidí superarlo así que comparto con ustedes una canción que me encanta.
Me parece que la leche materna que sale de mis tetas es altamente erótica y no quiero perderla. Es maravilloso sentir que no se necesita silicona para tenerlas hinchadas, llenas de fresca y dulce leche erótica, que puede salir como explosión cuando me fumo una vela.
Pero se acaba, cada vez menos... cada vez me..no..s.....
Estoy pensando que si escribiera así estaría siendo autómata, estoy pensando que las mujeres son unas mujerísimas... Puaj, yo no escribo así, pero ustedes SI saben quién escribe así. Es el anticristo!!! Yo no sé pork todas las personas le tienen tanta buena a este loco, a mi siempre me ha tratado pésimo, me ha gritado weas en la calle y odia a las mujeres un día, al otro las ama y sólo las quiere atender. A veces me pregunto pork la gente le da tanta bola a los orates y no a los otros discapacitados. K onda?? es que la wa es cool? No se yo, pero a mi me cae mal y me carga, aunque algunas veces me gusta comprarle cosas pork son baratas.